El sistema de control está compuesto por un conjunto de elementos que permiten monitorizar, controlar y armonizar el funcionamiento de los elementos de varios subsistemas internamente en todo el sistema.
El análisis de las magnitudes monitorizadas y la actuación de las operaciones se producen mediante sensores y actuadores de diferente naturaleza con una gestión local o central en función de las demandas.
El sistema de control está constituido por una unidad central que comunica con la red empresarial, para asegurar un acceso selectivo y controlado a las páginas de visualización de estado y configuración. Por consiguiente, los operadores pueden modificar los parámetros de funcionamiento de las porciones competentes del sistema para garantizar al mismo tiempo que otros usuarios puedan realizar controles sobre el estado de funcionamiento de una parte o de todo el sistema.
La unidad de control graba los datos históricos para poder realizar un análisis estadístico de los valores obtenidos.
Con la unidad de control central se conectan varias unidades de gestión local para simplificar las operaciones de control automático de las varias partes del sistema, con lo que se asegura la modularidad del mismo y se mejoran las prestaciones. Con el término "prestaciones" del sistema de control nos referimos a la velocidad y a la calidad o corrección de la respuesta del sistema ante una variación de las condiciones de funcionamiento.
Las interfaces hacia los sensores y los actuadores de los varios elementos del sistema están conectadas con las unidades de control.
- Subdivisión funcional del sistema
Se puede realizar una subdivisión funcional de las zonas de acción del sistema aunque la variación de un parámetro en el interior de una zona de competencia puede influir en el funcionamiento de otra parte del equipo.
Las zonas funcionales son las siguientes:
- climatización bajo y primer piso,
- gestión de la instalación de refrigeración,
- gestión de las bombas geotérmicas,
- gestión de la caldera,
- gestión de la instalación solar para calefacción,
- gestión del sistema para pruebas,
- gestión del sistema de recuperación del agua sanitaria,
- gestión de los sistemas auxiliares,
- sistema de visualización y control.
Los sistemas de climatización están compuestos principalmente por termostatos ambiente, por fan coils y por recuperadores de calor. Este sistema asegura el microclima ideal y la reducción de los consumos en los varios ambientes de la estructura.
Dependiendo de la presencia de personas o de la ausencia de éstas dentro de un local, de las exigencias del usuario y de las condiciones externas se pueden controlar los fan coils del local para optimizar el funcionamiento y los consumos de éstos.
Con una gestión independiente de los locales individuales se obtienen las mejores prestaciones puesto que los parámetros de funcionamiento están condicionados por factores externos diferentes (como por ejemplo la exposición solar), factores humanos (sensibilidad a la temperatura de los usuarios) y situaciones particulares.
El sistema de climatización genera las demandas que las otras partes del sistema han de satisfacer y, en modo especial, el circuito de la caldera, las bombas de calor geotérmicas y el sistema de refrigeración.
La parte de gestión del sistema de refrigeración permite controlar el funcionamiento de los refrigeradores externos y de las bombas de ida en base a las demandas y a las temperaturas de los fluidos en el sistema. En función de las condiciones externas y de las configuraciones, el sistema de control determina si las funciones de refrigeración han de ser satisfechas por el sistema de refrigeración o por las bombas geotérmicas y, por consiguiente, el sistema que ha de ser activado.
El sistema geotérmico está compuesto principalmente por tres elementos diferentes, o sea tres tipos diferentes de bombas de calor y sondas. La bomba de calor principal utiliza el método de extracción y re-introducción en la capa freática mediante pozos. Este sistema asegura potencias altas y se utiliza para refrigerar y para producir agua caliente.
Los otros dos elementos del sistema geotérmico son dos bombas de calor: una con sondas verticales y otra con sondas horizontales. Estas dos bombas se utilizan para las pruebas y adicionalmente a la bomba principal.
El sistema de gestión diseñado contempla la integración de la bomba de calor principal con las dos bombas de calor para pruebas, cuando la principal no tiene la potencia suficiente para satisfacer las demandas del sistema. En caso de funcionamiento como refrigerador, cuando la potencia total suministrada por el sistema geotérmico no es suficiente, el sistema de control activaría el sistema de refrigeración. En caso de funcionamiento como acumulador, cuando la potencia térmica suministrada por las bombas geotérmicas no sea adecuada para respetar las demandas, el sistema de control enviaría una demanda de funcionamiento a la caldera de condensación.
El sistema de control diseñado permite analizar los consumos eléctricos y la energía térmica producida por las bombas de calor y realiza también una recopilación de datos históricos para poder indicar la tendencia de dichos valores durante los varios períodos a lo largo del tiempo.
La caldera modular de condensación se utiliza para producir el agua caliente para las pruebas, para integrar la instalación solar y para calentar los locales cuando la parte geotérmica no presenta la potencia adecuada.
Las varias demandas del sistema se satisfacen con la activación de las bombas de ida y con el control del funcionamiento de la caldera: la lógica de control interna en la caldera controla autónomamente el número de módulos de calefacción activados.
La instalación solar para la calefacción se usa para proporcionar agua caliente sanitaria. La potencia obtenida con los paneles solares se calcula y memoriza para poder verificar la tendencia en las varias horas del día y en los diferentes períodos del año. La utilización de sensores, que indican las condiciones atmosféricas del cielo, permite poner en correlación los valores de potencia térmica obtenida mediante los paneles solares con la presencia de nubes en el cielo y realizar ajustes más rápidos en el sistema. Cuando los paneles solares no suministran la energía suficiente para responder a las demandas se puede accionar una intervención de integración de la caldera.
La gestión de la temperatura de los acumuladores conectados con el circuito solar se produce automáticamente y, en caso de calentamiento excesivo de los mismos, se libera automáticamente una cantidad de agua suficiente para eliminar el peligro de sobrecalentamiento de los acumuladores.
Para realizar las pruebas dentro de los laboratorios hay que suministrar agua con valores diferentes de temperatura, presión y caudal. Una gestión centralizada de dichos parámetros permite simplificar los sistemas de prueba dentro de los locales del laboratorio y también reducir los consumos. El agua caliente necesaria para las pruebas se obtiene con la caldera de condensación que, gracias a la modularidad, es lo suficientemente flexible para adaptarse a las condiciones diferentes de funcionamiento y asegurar también rendimientos elevados.
El sistema de recuperación del agua sanitaria permite recuperar una parte del calor cedido al agua utilizada en las pruebas. De esta forma, se pueden reducir aún más los consumos necesarios para la producción de agua caliente para las pruebas: la gestión del sistema de recuperación se produce con el sistema de control sin demandar la intervención de los operadores.
- Interfaz remota del sistema
El sistema de control cuenta con un sistema de gestión y visualización remoto que permite a todos los productos conectados con la red local acceder a los varios servicios con la previa autorización mediante la palabra clave. Junto al antedicho tipo de gestión mediante PC se contempla la posibilidad de acceso a las varias unidades de control presentes en los cuadros locales y en subporciones del sistema mediante paneles LCD murales. Para la visualización completa del estado de funcionamiento de todo el sistema, con la indicación de los consumos y de las potencias empleadas hay una gran pantalla LCD: dicha pantalla, situada en el salón de demostraciones, permite a los operadores y a los visitantes ver directamente las potencias producidas mediante fuentes alternativas y el estado del sistema.
Las interfaces software de visualización y control están realizadas con esquemas sinópticos con una gráfica estudiada para facilitar en modo elemental, inmediato y claro la comprensión del estado de los varios elementos del sistema.
- Ventajas introducidas por el uso del sistema de control
El sistema de control permite reducir activamente los derroches al adaptar dinámicamente el funcionamiento de los elementos del sistema a las demandas contingentes.
La gestión automática del sistema permite la aplicación de estrategias de optimización de los consumos, la simplificación de la gestión del sistema por parte de los operadores, la mejora del funcionamiento de las partes individuales del sistema y, al mismo tiempo, de todo el complejo. Por último, el sistema de control permite mejorar el bienestar físico condicionado por el microclima de los varios locales del edificio y se garantizan siempre condiciones óptimas.
Un sistema de control centralizado permite adaptar el funcionamiento del sistema a las demandas reales y contingentes del servicio, con lo que se evita el funcionamiento de partes del sistema cuando no sea necesario y se coordina el funcionamiento entre los varios subsistemas. De hecho se puede configurar el funcionamiento de los varios actuadores en el modo más COMODO posible para satisfacer las demandas procedentes de las diferentes partes del sistema.
Se puede tomar en consideración el siguiente caso como ejemplo:
A finales del otoño, la calefacción de los locales se asegura normalmente con una bomba de calor. El agua caliente sanitaria usada en las duchas y en las cocinas del establecimiento se produce con módulos solares y con la integración de la caldera cuando así se requiera.
Al tener que realizar una prueba con agua caliente, se activa la bomba de ida de la parte individual del sistema. La reducción de la temperatura del agua derivada comporta la activación de un número de elementos de calefacción de la caldera suficiente para satisfacer la demanda. Si la temperatura externa baja excesivamente y el sistema geotérmico no puede satisfacer la demanda de potencia, se utiliza la caldera para la calefacción.
La utilización del sistema de control permite optimizar el funcionamiento de los varios sistemas para poder elegir en cada momento el que permite consumos menores, en relación a la capacidad de satisfacer en el mejor modo posible las demandas inminentes.
Si queremos asegurar las condiciones mejores de microclima en los diferentes locales, con un control manual del sistema no se pueden adaptar dinámicamente, día tras día u hora tras hora, el funcionamiento de las varias partes del sistema y, por consiguiente, se han de considerar las condiciones peores. En dichas condiciones se ha de incrementar el período de funcionamiento durante el invierno en el que la caldera funcionará también en sustitución del sistema geotérmico. Un discurso análogo es aplicable para el funcionamiento veraniego del sistema de refrigeración. Para garantizar la posibilidad de calentar y enfriar suficientemente los locales, hay que asegurar la disponibilidad de una cantidad de energía térmica superior a la cantidad realmente necesaria en un determinado momento para poder controlar posibles oscilaciones.
La notable inestabilidad climática de los últimos años impide realizar una elección previsora a causa de los posibles cambios repentinos y con fuertes oscilaciones que demandarían la continua conmutación manual entre los diferentes tipos de instalaciones de calefacción y refrigeración.
La utilización de un sistema de control global del sistema permite también evitar derroches , con la posibilidad de garantizar una gestión diaria o, incluso horaria, de las varias partes del sistema.
Los consumos eléctricos adicionales del sistema se pueden calcular en su totalidad en algunas decenas de vatios, salvo para los PC utilizados para las actividades corrientes de laboratorio y la pantalla LCD de demostración en el salón de demostraciones.
El sistema de control permite también un considerable aumento de la seguridad intrínseca del sistema, con la monitorización de parámetros críticos (por ej. presiones y temperaturas) o situaciones de peligro (por ej. fugas de gas, inundaciones). En dichas condiciones se reduce el riesgo de accidentes y, por consiguiente, el gasto social. Ante un peligro inminente, la gestión de las alarmas interviene en diferentes modos: con la desactivación de porciones del sistema cuando ello sea necesario, con la comunicación repentina mediante mensaje de correo electrónico o ventanas de aviso en los terminales conectados con la red.